| Elizabeth Evans. |
Con una mirada economicista, diversos analistas y “opinólogos” achacan todos los males de la educación a la carencia de un presupuesto adecuado. Tienen razón solo en parte. Mi madre, que fue maestra de primaria por más de treinta años, considera que uno de los mayores problemas en la escuela es la pérdida de autoridad por parte del docente. “Al pobre maestro, ahora por cualquier cosa lo acusan de maltrato, autoritarismo y hasta de acoso sexual. ¿Qué es eso? ¿Se puede trabajar así?”, se pregunta con asombro a sus 79 años.
Otros observadores avivan el debate culpando a los medios de comunicación, por sus contenidos alienantes, y a Internet por instalar como “técnica de estudio” el cada vez más famoso “copia y pega”. En este contexto, la destacada educadora e investigadora Elizabeth Evans, integrante de Foro Educativo, reflexiona sobre el futuro de la escuela, las nuevas habilidades y competencias exigibles a los maestros y la necesidad de establecer lazos más próximos y sólidos entre docentes, alumnos y padres de familia.