viernes, 27 de marzo de 2015

Tres reportes que usted debe leer antes de comprar una consola de videojuegos para sus hijos

Al cabo de cuatro décadas de investigación científica, la antigua polémica en torno a los posibles efectos negativos de la televisión sobre las audiencias, como consecuencia de la gran cantidad de contenidos de agresión y violencia que nos muestra a diario, aún no está zanjada.

Algunos académicos advierten respecto a los efectos acumulados de las imágenes de violencia, concordando sus puntos de vista con las teorías del cultivo. No obstante, quienes relativizan los efectos de la televisión, confían en las lecturas de resistencia que son capaces de hacer ciertos públicos empoderados.

Con todo, en los últimos diez años el foco de atención respecto a la violencia en medios de comunicación parece haberse trasladado desde la televisión hacia los videojuegos y los juegos en línea, plataformas donde las dosis de sangre necesarias para superar los distintos niveles son alarmantes.

Entre noviembre y diciembre de 2014, las consolas de videojuegos figuraron entre los ‘regalos más solicitados’ en las tiendas por departamentos y los negocios especializados en tecnología digital. Por Navidad, muchos padres ‘premiaron el buen rendimiento escolar’ de sus hijos durante el año con aparatos electrónicos cuya influencia aún no ha sido esclarecida.

Así, antes de que usted decida la compra de una nueva consola de juegos electrónicos para sus hijos, sería interesante que se tomara un tiempo para leer los tres textos que les presento a continuación y que están relacionados con los videojuegos, sus ventajas y desventajas. Saca tú tus propias conclusiones.



viernes, 16 de mayo de 2014

Periodismo político: diez argumentos de un cronista con trayectoria


La relación entre la prensa y el Poder Legislativo es tensa y compleja. Tanto los periodistas como los legisladores se reclaman ‘representantes del ciudadano’ y actúan en función de atribuciones fiscalizadoras. 

En ese contexto, el trabajo del cronista parlamentario tiene desafíos y condiciones que son analizados por el experimentado periodista y catedrático Antonio Camborda Ledesma.

Los párrafos a continuación son extractos de la exposición del profesor Camborda en la primera jornada del Diplomado de Cronistas Parlamentarios, organizado por el Colegio de Periodistas del Perú (CPP), el Congreso de la República y la Universidad Federico Villarreal.

La ponencia íntegra ha sido publicada en “Primera Clase”, plataforma digital de la Universidad Jaime Bausate y Meza.

Aquí, las diez ideas más interesantes en la ponencia del Profesor Camborda:

[1] La Crónica Parlamentaria ha sido incluida, un tanto escondida, en el llamado ‘periodismo político’ que, por lo general, se limita a la escritura de notas que informan sobre las actividades de los políticos, recogen sus declaraciones sobre diversos temas y, muchas veces, destacan lo anecdótico y lo trivial, pero no lo sustancial.

[2] “La incorporación de la usanza anglosajona (a los rituales del Parlamento local) ha limitado la intervención del congresista en los debates a sólo tres minutos. Quienes implantaron este estilo argumentaron que era para economizar tiempo y hacer más productiva la labor parlamentaria, pero no repararon que este trasplante iba a resultar enormemente dañino”.

[3] Cuando estaba compuesto por la Cámara de Diputados y el Senado, el Poder Legislativo era mucho más productivo. La Cámara Baja, netamente política, y la Cámara Alta, netamente reflexiva. Había no solo un mayor número de proyectos de ley sino que eran aprobados luego de una exhaustiva confrontación.

[4] En ambas cámaras se producían debates de alta calidad, durante los cuales se dictaba cátedra sobre temas de interés nacional. Todo esto daba lugar a que se escribieran excelentes crónicas parlamentarias en los periódicos de la época, pues los periodistas teníamos que llevar al lector no solo la noticia, sino que había que describir el ambiente en que se había aprobado tal o cual ley, narrar con lujo de detalles los hechos y recoger las intervenciones más importantes.

[5] Para llegar a ‘cubrir’ el Congreso –es decir, asumir la delicada tarea de cronista parlamentario– se exigía una serie de requisitos, en base sobre todo a la experiencia ganada y al desempeño que se iba demostrando, tanto en la cultura política y general como en las habilidades para redactar notas de profundidad.

[6] Es necesario precisar la separación clara entre la crónica y el reportaje. Mientras una crónica la realiza un periodista desde el lugar de los hechos, en el caso del reportaje su autor puede estar ausente. Si se hace una crónica de una sesión parlamentaria, de una guerra o de un partido de fútbol, la condición sine qua non es que el cronista se encuentre en el Parlamento, en el frente de batalla o en el estadio.

[7] En mi época de cronista parlamentario, escribir crónicas parlamentarias nos obligaba a los periodistas a leer mucho, especialmente las crónicas de Abraham Valdelomar, José Carlos Mariátegui y otros talentosos periodistas. Y no sólo los textos de los proyectos de ley, sino leer la producción intelectual de senadores como Luis Alberto Sánchez, Andrés Townsend Ezcurra, Héctor Cornejo Chávez y otros muchos más.

[8] No basta saber los nombres y apellidos de los congresistas, del partido o grupo al que pertenecen, sino es importante saber cómo se origina y se maneja una iniciativa legislativa, los pasos que se tienen que dar hasta llegar a las comisiones, los votos para su aprobación, luego el debate en el pleno.

[9] Un periodista en Estados Unidos no puede recibir regalos ni invitaciones. Si por alguna razón la entrevista ha sido pactada para el mediodía y hay que almorzar con el entrevistado, el periodista pagará todo el consumo. La Universidad de Miami se interesa mucho por que sus profesionales se enfoquen en temas históricos y culturales.


[10] El sueño es que en nuestro país, las escuelas, programas o facultades de Periodismo o de Ciencias de la Comunicación establezcan la especialidad de Cronista Parlamentario, diseñando una currícula propia, a fin de darle a esta antigua especialidad el lugar que merece.

Revisa la ponencia completa en “Primera Clase”, Universidad Jaime Bausate y Meza:



viernes, 28 de junio de 2013

Padre Raúl Acuña: La soledad es una de las peores formas de la pobreza

Raúl Acuña, sacerdote salesiano.
“Los periódicos, en la actualidad, ¿de qué hablan?”, se pregunta el padre Raúl Acuña, sacerdote salesiano, director de la  Fundación Don Bosco. “De muerte, de asesinatos, de esto y lo otro, pero no publican cosas buenas. Y eso es quizá lo que falta en las noticias: mostrar el bien que hacen la personas, cada parroquia, no solo los salesianos sino también los jesuitas, los mercedarios, los franciscanos".

“La iglesia de hoy es una iglesia viva que está haciendo mucho bien, pero ese trabajo no se conoce”, se lamenta el padre Acuña. “Mi temor no es a que exista el mal sino a que las personas que hacemos el bien nos dejemos ganar por la somnolencia y el desánimo. Dejamos que el mal avance, ¿y qué hacemos nosotros? Muy poco”.

lunes, 8 de octubre de 2012

“El docente debe tener nexos afectivos y sociales con los alumnos, los padres y la comunidad”

Elizabeth Evans.
Con una mirada economicista, diversos analistas y “opinólogos” achacan todos los males de la educación a la carencia de un presupuesto adecuado. Tienen razón solo en parte. Mi madre, que fue maestra de primaria por más de treinta años, considera que uno de los mayores problemas en la escuela es la pérdida de autoridad por parte del docente. “Al pobre maestro, ahora por cualquier cosa lo acusan de maltrato, autoritarismo y hasta de acoso sexual. ¿Qué es eso? ¿Se puede trabajar así?”, se pregunta con asombro a sus 79 años.
Otros observadores avivan el debate culpando a los medios de comunicación, por sus contenidos alienantes, y a Internet por instalar como “técnica de estudio” el cada vez más famoso “copia y pega”. En este contexto, la destacada educadora e investigadora Elizabeth Evans, integrante de Foro Educativo, reflexiona sobre el futuro de la escuela, las nuevas habilidades y competencias exigibles a los maestros y la necesidad de establecer lazos más próximos y sólidos entre docentes, alumnos y padres de familia.

jueves, 4 de octubre de 2012

“La salud mental no es un problema de locos sino de comportamientos cotidianos”

Lourdes Febres.
Un estudio realizado en el año 2002 por la Asociación Americana de Psicología determinó que, al terminar la escuela primaria, un niño ha visto en televisión alrededor de 8,000 asesinatos y 10,000 actos violentos.
La violencia se respira en todas partes y se convierte en el recurso cotidiano para relacionarse con un entorno también agresivo. Días atrás, conversé con Lourdes Febres, coordinadora general de Acción por los Niños, para reflexionar sobre la situación de la infancia en relación con la violencia y la pobreza y sobre el papel del Estado en este ámbito. Aquí sus impresiones.

miércoles, 3 de octubre de 2012

“En la red es fácil decir ´Yo lucho por la democracia´, pero todavía falta compromiso”

Willie Vásquez.
Hasta hoy, el impacto de las redes sociales en la construcción de una ciudadanía activa no ha sido medido con precisión. Sin embargo, algunos cálculos pueden dar una idea de lo que sucede entre la red y la realidad: de cada diez personas que dan “Me gusta” a una convocatoria de tipo social en Facebook, solo una acude a la reunión o la vigilia programada.
“En realidad, falta compromiso”, observa el comunicador y bloguero Willie Vásquez. La siguiente entrevista se realizó hace poco más de dos meses, pero buena parte de lo conversado se quedó fuera de la publicación impresa. Para hacerle justicia a “El Paki” –como lo llaman sus amigos del ciberespacio–, posteo el texto completo de ese diálogo.

sábado, 22 de septiembre de 2012

“La sociedad está pagando carísimo los problemas no atendidos en la primera infancia”

José Miguel de Angulo.
Los comportamientos sociales y las patologías físicas y mentales de las personas están altamente determinados por lo que ocurre en la primera infancia.
En esa etapa, entre cero y dos años, se construye la arquitectura del cerebro humano y se fijan las bases para lo que será la vida adulta. Los Estados podrían ahorrar ingentes cantidades de dinero en hospitales, programas contra la violencia, cárceles y sistemas policiales represivos si tomaran la decisión de invertir más y mejor en la infancia temprana. El médico José Miguel de Angulo, especialista colombiano en desarrollo de la infancia, aclara conceptos y lanza alertas en este ámbito.